Durante el año, el Centro de Cumplimiento de Condenas para Mujeres Fraijanes 1 consolidó avances significativos en materia de rehabilitación, fortaleciendo un modelo de gestión penitenciaria que prioriza la transformación integral de las privadas de libertad y su reinserción positiva a la sociedad.
La rehabilitación se mantiene como el eje central de la gestión del centro, desarrollándose a través de programas y proyectos fundamentados en la política de CERO OCIO, implementados mediante un horario regimentado que promueve la disciplina, la constancia y el uso productivo del tiempo como herramientas clave para el cambio conductual y social.
En el ámbito educativo, 73 internas participaron en programas de educación formal, que abarcan desde alfabetización hasta nivel universitario. Como resultado de este esfuerzo, 32 internas se graduaron en los niveles de primaria, básicos y bachillerato, fortaleciendo sus competencias académicas y ampliando sus oportunidades de desarrollo personal y profesional.

De manera complementaria, más de 70 internas recibieron capacitación y formación técnica, mediante cursos de computación, matemática, emprendimiento, sublimación básica, corte y confección, patronaje, manipulación y buenas prácticas de alimentos, elaboración de velas simples y aromáticas, entre otros. Estas acciones están orientadas a brindar herramientas prácticas que favorezcan el autoempleo y la inserción laboral al momento de su egreso.
Asimismo, como parte del fortalecimiento de competencias certificables, 14 internas fueron evaluadas para optar a la certificación en Microsoft Excel, incrementando sus posibilidades de incorporación al mercado laboral formal.

En el fortalecimiento institucional, durante este año se avanzó de manera significativa en el proceso de acreditación ante la American Correctional Association (ACA), alcanzando un 80 % de cumplimiento de los estándares requeridos. Este avance permitirá que en el año 2026 el centro obtenga la acreditación ACA, la cual garantiza procesos claros, controles previos efectivos y una gestión penitenciaria más segura, ordenada y alineada a estándares internacionales.
Como resultado tangible del proceso de rehabilitación, durante el año se otorgaron 10 libertades a mujeres que cumplieron su condena y desarrollaron exitosamente su proceso de rehabilitación, permitiéndoles reintegrarse a la sociedad como personas productivas, contribuyendo activamente al bienestar de sus familias y comunidades.
Estos logros reflejan el trabajo articulado del equipo multidisciplinario y la gestión administrativa del centro, enfocados en consolidar un modelo penitenciario basado en la disciplina, la educación, el trabajo y la seguridad, como pilares fundamentales para una reinserción social efectiva y sostenible.
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